domingo, 24 de junio de 2012

Tiempos peores


14- junio-2012

            De ésta parte de la vida con mi madre, no me quiero ni acordar, de lo mal que lo pasé, bueno y pasamos, porque algo nos tocó a todos los de casa.

            Fue la primavera del año pasado, de aquella todavía no le había puesto la barandilla en la cama, porque ella tenía más movilidad y la cabeza bien a ratos.

            Esto quiere decir, que se levantaba cuando le parecía, se vestía y ¡ale! a disfrutar del día, ¡hay mamina!

            Desayunaba, se lavaba y ya empezaba a decir, que tenía que marchar para su casa, que su madre que diría.   

            Hubo días que se levantaba de la cama a las 4, las 5, las 8 de la mañana ó la hora que fuese. Yo si oía un ruido o algo, me levantaba como un cuete, para frenarla y que no se vistiese, si era muy pronto.

            Lo de marchar para su casa, era la casa de cuando ella era joven que vivía con su madre y hermanos.

            Yo le explicaba que vivía con nosotros, que si patatin… Que si patatan… Daba igual lo que le dijese, no me escuchaba.

            A veces quedaba un rato tranquila, al poco rato ya estaba otra vez con lo mismo.

            Iba a su habitación se cambiaba la ropa de estar en casa, cogía del armario la ropa que le parecía, se enjoyaba (como yo le decía), se pintaba los labios y a la calle…

            A mi no me quedaba otra que prepararme y dar un paseo con ella, su obsesión era marchar de casa.

            Cada día la cogía con una tontería, quiero decir que por ejemplo, veía una manta (de estas pequeñas del sofá), y ya empezaba que esa manta era de ella a ver que hacía ahí, que a ver quién era yo, para cogerla, que la tenía que llevar para su casa que si patatin… Que si patatan…

            Yo le decía sí sí, tienes que llevarla para tú casa (yo le daba la razón), ella metía la manta debajo del brazo y ya la tenía un buen rato con ese rosario.

            Tenía que tener cuidado cuando habría su armario yo, porque cómo viese alguna ropa de ella, empezaba otro rosario, decía esto, esto, esto, si es mío que hace aquí…?

            Otra vez a explicarle es que tú vives aquí con nosotros y es tu ropa, que si patatín que si patatan…

            Se alteraba cada dos por tres, era difícil de controlar. Las persianas antes de que se hiciese de noche las teníamos que bajar, porque, empezaba, pero… Si ya es de noche, que dirá mi madre, todos los días teníamos ese rosario, unas cuantas veces al día.

            Teníamos que irla tranquilizando como podíamos, cada día costaba más tranquilizarla.

            Si era la hora de comer, comíamos, estaba un momento en el sofá, después de comer yo también, iba para el sofá, claro, de que tienes la cocina recogida.

            No había puesto yo el culo en el sofá, ella, ya se levantaba, se preparaba se pintaba los labios cogía el boso, se enjoyaba y ¡ale!, otra de lo mismo, que marchaba que su madre la esperaba.

            Yo me preparaba y a dar el paseo con ella, a toda pastilla me llevaba, andaba deprisa para su edad, cuando estábamos en la calle ella ya no sabía dónde iba a ir, entonces dábamos una vuelta y para casa.

            Era mejor darle la razón como ya he dicho, porque si le llevabas la contraria, diciéndole que esperase un poco, a veces se ponía como un “basilisco” y ya se ponía burra, quiero decir, que todavía eso era peor, porque menos te atendía a razones.

            Claro a dar el paseo se podía ir, si era de día, pero si ya era de noche y no la dejaba salir, me decía que ella iba, donde le diese la gana, que a ver quién era yo para no dejarla salir a la calle, que si patatín… Que si patatan ¡ay! Si esto lo viese mi hija (que soy yo). Había que pelear con ella un buen rato, verbalmente claro, ya se cansaba y ya casi ni me acuerdo de cómo la tranquilizaba, para cuando llegaba la hora de la cena, para que cenase y fuese para la cama.

            Lo de que la esperaba su madre cada día era más a menudo, las explicaciones que nosotros le dábamos no servían, pues ella no nos escuchaba.

            De aquella la única hora que estaba tranquila era a la hora de comer. Le decíamos vamos a comer… Y para eso se ponía la primera.

            Le decíamos hay que dejarse aconsejar, hay que ser más humilde, ella no nos hacía caso, bueno ya se sabe que no era ella era su cabeza.

            Había días, que nos tenía a todos los de casa cansados, de explicaciones, y encima para nada claro.

            Si estaba alterada y mucho, se empezó a alterar mas, con mi marido, ¡ay mamina!, esto ya empezó a ser peor, así, sí, que era peor de soportar.

            Cada vez que lo veía decía, que ella marchaba para su casa, que si no estuviese “ese” que sí se quedaba, pero estando él no, bueno empezaba con un buen rosario, y lo cogía cada vez que lo veía…

            Estos fueron unos días insoportables, estaba incontrolable, de aquella estábamos aquí en Igüeña, tuvimos que irnos para Astorga a ver que decía la doctora, porque la tensión ella la tenía que tener por las nubes de cómo se nos ponía de rabiada.

            Fuimos a la doctora le expliqué lo que pasaba, yo allí me derrumbé, no me había pasado hasta ese día, pero es que ya no podía más, y al explicárselo me entró una llantina.

            La doctora me decía tu tranquila, tranquila y yo decía, mira que tonta ahora no puedo hablar.

            Me dijo la doctora que eso eran “delirios” que igual se le pasaba o que podía seguir un tiempo.

            Me dio unas gotas, que le diese 5 gotas, tres veces al día, según se las empecé a dar le veía más tranquila, su intranquilidad iba remitiendo.

            Cada vez que le daba las gotas a mi madre, ella me preguntaba ¿pero qué es esto?, yo le decía “agua bendita”, las tomaba y ya todos contentos.

            A veces se ponía algo alterada pero desde que toma las gotas no es la fuerza de hace un año que no había quien pudiese con ella.

            Me ha costado hacer ésta publicación, porque prefería no recordar estos tiempos.

            Ya han pasado, que todos tengamos algo de tranquilidad. Besos.





















































































           

           












































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