miércoles, 2 de octubre de 2013

Una espera de casi 30 años


31- 5- 2013

            Ya sabemos que mayo es un mes especial, la madre, las flores, San Isidro, visitas inesperadas y agradables…

            Bueno, pues ya llevamos casi un mes en Igüeña, el primer viernes de éste mes…

            Me suena el teléfono, era mi hermano, me empieza la conversación… ¡Espe!, tengo a un lado a Isabelita y a otro a Laurita.

            Yo le digo ¡anda! Y quienes son… él me dice: no tienes unas primas que se llaman… Isabelita y su hermana Laurita…

            Sí sí le contesto, él me dice, las tengo a mi lado, yo le digo ¡uy que bien!

            Mi hermano estaba en Astorga ¡claro!, nos queríamos ver y ellas también querían ver a su tía, o sea a mi madre.

            Casi hacía 30 años, que no nos veíamos, por circunstancias de la vida, ellas viven en Paris.

            Fue una sorpresa muy agradable y llena de emociones. Mi madre ajena a todo ero contenta.

            Somos una familia como la mayoría de las familias, que según nos vamos haciendo mayores no nos hablamos, unos con otros en la distancia, pero nos queremos mucho ¿ ?. Eso sí, cuando nos encontramos por casualidad o por circunstancias, vemos el cielo abierto, de contentos que nos ponemos por ambos lados, somos así.

            Otro día de éste mes, también tuve contacto con otro primo Pepe y su mujer, que hacía un par de años que no nos veíamos, en éste caso desde el entierro de su madre.

            Total que unos amigos nuestros, se fueron de viaje al extranjero y cuando llegaron a Astorga, me mandan un email y la foto de ellos con una pareja, que se habían conocido en el viaje, y hablando, hablando que eran mis primos, que ilusión me hizo.

            Yo me comuniqué con mi primo y tuvimos unas palabras, quedamos encantados por ambas partes de saludarnos y quedamos que en breve vendrían a hacernos una visita, a ver a mi madre, que es su tía.

            Este mes el tiempo ha estado variado, bueno poco, lloviendo mucho, algo de granizo, esto quiere decir que no hemos podido salir a pasear con mi madre, pero eso sí, estamos en la primavera.

            A mediados de éste mes fuimos a Astorga, entre otras cosas z por medicamentos.

            Yo fui hasta el Centro de Día, que habían dicho que una escritora iba a presentar en su día un libro y lo que recaudase de la presentación lo donaba para el centro. (Por cierto en el Centro de Día ya comenzaron las obras para unir  este con el gimnasio).

            “Desde una rama” se titula el libro, me cogí un ejemplar, ya contaré a ver que me ha parecido cuando lo haya leído.

            Un beso y hasta siempre.