viernes, 2 de octubre de 2015

El cuerpo humano y su resistencia


            Hola:

            Para finales del mes que viene hace un año que mi madre está en casa, después de ponerse muy mala como ya he contado y haber estado ingresada casi dos meses.

            El cuerpo humano y su resistencia a la vida son incontrolables.

            La doctora que vino el día que llamé a urgencias cuando se puso mi madre mala, me dijo que no llegaría a León y no sólo no llegó que ha vuelto y está con nosotros.

            Pues ahora está como una campeona en todo, no toma medicamentos, toma un protector de estómago en ayunas, es todo.

            Le doy comida, toda de compra y para bebes, come mucho más cantidad que en un principio de llegar del hospital, le sienta bien, quiero decir que no vomita ¡qué bien!

            Ella está tranquila, aparentemente, se le ve relajada, por la mañana de que la lavo la sentamos en el sillón, dura sentada unas cuatro horas, por la tarde cuando la levantamos aguanta otras cuatro o cinco horas, da gusto verla.

            Hoy tuvo corte de pelo, porque mañana le toca baño, la baño en la cama, bueno me ayuda mi marido sin él no soy nada.

            Para lavarle la cabeza, mi amiga Conchi, me dijo que le sacase la cabeza fuera de la cama y pusiese un balde debajo de ella, con una regadera sin alcachofa se le hace fenomenal.

            Al cuerpo le doy un enjabonado y la seco con una toalla, los pies se los meto en un balde con agua, cuando está sentada en el borde de la cama, después la lleno de crema hidratante.

            Las uñas es lo que peor se me da, pero cuando le toca se las corto y ya.

            Entre mi marido y yo, la sentamos en el borde de la cama, él la agarra por debajo de los brazos para intentar ponerla derecha.

            Yo le agarro por las manos y se las hecho alrededor mío para que se apoye.

            A veces da uno, dos, tres ó cuatro pasos, la mayoría de los días se le encojen las piernas y no hay manera de ponerla derecha, la cogemos entre los dos y la sentamos en el sofá.

            Ha tenido un ojo malito, le pedí algo al de la farmacia, me dio un colirio y seguimos con el ojo legañoso.

            Este día fue mi hija a la doctora a por medicamento le llevó el cartón para que supiese lo que le echaba, le dijo que era muy flojo, le dio lo que a ella le pareció y ya tiene el ojo sin legaña.

            Bueno pues me despido hasta otro día.

            Un abrazo.

 

 

 

 

           

lunes, 13 de abril de 2015

Alti bajos nos da la vida

     Hola:
     Estamos en casa desde el 15 de enero ya casi son tres meses.
     Los primeros días de estar en casa las comidas muy lentas, igual que en el hospital, ahora ya va comiendo mas o menos  a un ritmo.
     Ha vomitado varias veces, la primera, cuando llevaba una semana, éste vómito, fue parecido a lo que le habían sacado con la sonda nasogástrica, poso de café, esto te asusta.
     Después de cambiarla, la acostamos en la cama y parece que quedó tranquila, cuatro días la sentamos en la silla de ruedas, la llevábamos para donde estábamos nosotros.
      Ahora ya no la sacamos de la habitación, allí le tenemos la cama como es opio y un sillón para cuando la levantamos, que es dos veces al día.
      Le hemos comprado el colchón anti escaras y un cojín para el sillón especial también para ella.
      Se la ve tranquila, la mirada suele ser hacía abajo, a veces de repente te clava los ojos.
      Entonces yo le pregunto: quien está por aquí?, le sobo la cara todo lo que puedo para que vea que está acompañada...
      A veces le pido un beso y me lo da, otras veces no tiene fuerza, yo cuando le arrimo la cara me ronronea, que penita el no poder expresarte ¡ay Dios!!
      Los besos los tiene por montones, de mi parte, uno no puede ser, y los de mi familia .
      Ella está mejor que cuando estuvo ingresada ¡claro!, pero de vez en cuando vomita la comida y queda cansada.
      Este fin de semana ha sido malo, el sábado vomitó y el domingo tuve que llamar a urgencias.
      Estaba muy apagada y tenía unas décimas de fiebre, vino la doctora a casa, le tomó la tensión 21 altísima, la observa y le diagnostica que tenía gases, le pusieron una inyección y me mandó antibiótico, que se lo diese dos veces al día.
      Hoy ha estado mejor, pero no había hecho pipi por la noche y eso me mosqueó, menos mal que para medio día ya hizo pipi y ahora ya la he vuelto a cambiar.
      Bueno, pues va mejorando.
      Un abrazo.

domingo, 4 de enero de 2015

Desde el hospital


27- 12- 2014

            Hola:

            Hace un mes hoy que estamos en el hospital, primero en el Princesa Sofía 20 días y ahora en San Juan de Dios de León, y no se sabe hasta cuándo.

            El 27 de noviembre hemos ingresado a mi madre en urgencias, el día antes le pusieron la vacuna para la gripe, era la primera vez que se la ponían, ya llevaba dos días algo apagada.

            Este día la veía muy cansada y con los ojos más que menos cerrados, yo pensaba que era por la vacuna, que le habría hecho efecto, como era la primera vez que se la ponían.

            Desayunó poco, vomitó, comió poco, vomitó… ¡ay madre!!! Que, no sabes ni que hacer, sobre las cinco de la tarde, le toco la cara y se la noto sudorosa y fría.

            Llamé a mi hermano por teléfono y le digo, yo no veo nada bien a ¡má!, llama a urgencias y baja hasta aquí si puedes…

            El, me dijo si si, no te preocupes ya llamo y bajo ahora mismo, como así fue, en un momento estaba en mi casa.

            A los diez minutos de llegar él ó un cuarto de hora, llegó el médico con su enfermera.

            La vieron muy mal, que, urgentemente para León en una ambulancia, no había una libre del 112, total que la llevaron en la ambulancia normal y en Villadangos (casi a la mitad del camino) la cambiaron para una del 112.

            Mi hermano y yo, cogimos un taxi, llegamos unos quince minutos antes que la ambulancia al hospital, ya nos cundía…

            El médico en mi casa le había puesto suero y todo lo que le pareció, el pronóstico era muy grave, no pensaba que llegase a León al hospital.

            Una vez en el hospital le hicieron pruebas en su ingreso en urgencias, el vientre se le empezó a hinchar, nos dijeron que estaba muy grave, después de pruebas y una espera de cinco horas, nos mandan para una habitación en La Virgen Blanca.

            Cuando estaba en planta más de lo mismo le hacen pruebas y pruebas, le ponen una sonda naso gástrica, varias bolsas llenó… ay madre!!. Que malina estaba, los días fueron pasando y solo respiraba, varios días así.

            Le hicieron muchas pruebas, detectaron dos quistes, uno en el hígado y otro en el páncreas, divertículos en el colon.

            Pasan los días, abría un poquito los ojos, parecía que iba mejorando, muy poquito.

            Le empezaron a dar de comer por la boca…, después de quitarle la sonda naso gástrica. Le dan una gelatina… la vomitó, el cansancio que tenía era muy grande.

            Otra vez para atrás, pasaron otros días, volvieron a intentar, esta vez ya fue mejor, comía un poco pero no vomitaba.

            Empezaron a sentarla, otra prueba muy fuerte cuando está uno tan agotado, dos días duró esta alegría, empezó con la fiebre, otros días hacia atrás, otra espera para volver a intentarlo.

            Pasan los días, un total de veinte en La Virgen Blanca, allí, ya le tienen el pronóstico hecho, esto quiere decir que ya la van a trasladar a otro centro para completar el tratamiento de su evolución.

            La mandan para el hospital de San Juan de Dios aquí en León también.

            Es llevada en una ambulancia al otro hospital, me dan el informe.

            La ambulancia nos deja en el hospital yo presento el informe que me habían dado en La Virgen Blanca.

            Miran el informe, la visualizan a ella exteriormente por el cuerpo, después de una espera de dos horas, la mandan para una habitación.

            El médico pasa todos los días que no son fiestas, claro, se va recuperando poco a poco, eso es una semana, pero cada día está más débil.

            Come muy poquito, días mejores que otros, hay que tener una enorme paciencia, que para que coma un yogur por ejemplo, está media hora.

            Se la ve día a día mas agotada, ella siempre ha estado acompañada de día y de noche por nosotros, vamos descansando según se pueda y de comer siempre le damos.

            Un abrazo.