jueves, 31 de mayo de 2012

De todo un poco


21- abril- 2012



            El lunes cuando fuimos a llevar a mi hija a Astorga, y como era fiesta allí, entre otras cosas que había, debido a la fiesta de Santo Toribio, estaba la degustación de tapas en los bares, me perece que hace tres años consecutivos que lo están haciendo.

            Los bares que quieren, entrar en esa degustación, se inventan una tapa a veces espectacular, para entrar en un concurso que a su vez son votadas por las personas que van a dichos bares.

            Esto es el fin de semana, y a la más votada, le dan una placa al bar, y a la gente que rellena el bolero que te dan para poner con una e xis a la que más te ha gustado con tu nombre, teléf. y demás, pues también entras en un sorteo y serán remunerado.

            Nosotros hicimos lo que teníamos pensado, y después fuimos a la degustación, que tiene un horario, concluyendo, probamos tres tapas, y ya, de vuelta para Igüeña.

            Algunas veces cuando está despierta, mi madre y un poco antes de levantarla de la cama me llama, Espe, Espe yo le contesto, ya voy, ya voy.

            Este día de atrás, primero me llamó a mí,  y después dijo, Veli. Esta es una hermana Avelina que vive en Bmbibre y es como le llaman abreviando.

            Ya sabemos que en esta enfermedad, se acuerdan a veces del pasado y olvidando el presente, muchas veces ya no sabe quién soy yo, y me trata de “usted”.

            Hace una semana también me preguntó, donde está Luisa? Y ésta es otra hermana que ya falleció, yo le contesto, ya se murió, y ella me dice, ¡no hombre no!! Y yo me callé y ella ya no dijo nada.

            Con mi madre fueron ocho hermanos, las chicas Josefa, Luisa, Eva y Avelina.

            A veces llama o pregunta a ver donde está Luisa o Avelina, porque son las hermanas más cercanas, en cuanto a la edad.

            Josefa era la hermana mayor de todos los hermanos, y con una edad muy corta, tuvo que ir a servir, (que es como se decía en esos tiempos), a una casa, que por cierto era la casa del poeta “Leopoldo Panero”.

            Según contaba mi madre cuando estaba bien, entre otras cosas, ésta gente por la Navidades, le daban un regalito a mi tía Josefa y también para sus hermanos porque con la recuapaterba que eran y en esos tiempos, no tendrían nada de reyes, si no fuese por gente así, claro, y éstos detalles cuando eres niño, te quedan grabado para toda la vida, siempre decía que eran buena gente.

            Si la otra semana ha llovido, ya no digo ésta, a veces ha diluviado como se suele decir, cuando llueve con ganas.

            Yo a dar el paseo, que voy de puente a puente (parece el juego de la Oca), he tenido que ir con paraguas.

            El jueves concretamente, madrugué, (no soy yo, es la menopausia je je), desayuné, pasé la fregona, encendí la cocina con leña, estuve leyendo un rato.

            Estoy leyendo “El amigo Manso”, de Benito Pérez Galdós, me está gustando.

            No hace mucho tiempo, que me he iniciado a la lectura, empecé en 1 de octubres del 2009, había leído en mi infancia t.b.os y libros dos, “El diario de Ana Fran” y “La tía Tula”, se la fecha de cuando empecé a leer ahora con ganas, porque soy de las personas que apuntan muchas cosas.

            A veces alguna cosa, la busco que me parece importante o me hace falta, y no la he apuntado, (cosas de apuntar a medias), verdad?

            Para pasar el rato con mi madre, la hago partícipe de mi lectura y leo en alto.

             El libro anterior a éste que leí, fue “Medea”, éste era un teatro, yo le ponía al leerlo “énfasis” y mi madre no se dormía je je.

            Concluyendo con el jueves, como iba diciendo, después de leer un rato, fui a dar el paseo antes de levantar a mi madre.

            El paraguas también lo llevé a veces abierto y pocas cerrado, daba gusto ver el campo verde, los manzanos apuntando su flor roja, los perales su flor blanca, atado de palitos en una finca verde de hierba, éstos llamados feijes, que  a su vez los llaman serollos, que los usan para encender las cocinas, calefacciones.

            El monte, apuntando las flores blancas y rosas de las urces, eran tonos variados de verdes, en las cumbres de las montañas nubes y algo nevado sus picos.

            Con éstas lluvias, las hortigas y las zarzas, están cogiendo su fuerza para en el verano poder, las hortigas hacer un sarpullido en la piel de lo que pican, las hortigas dicen que son buenas para frotar donde hay “reuma”, por su reacción en la sangre, (esto se lo mandó un médico a mi tío Pepe), y las zarzas enganchan donde pillen.

            Con las zarzas una vez tuve una aventura, aquí en Igüeña habíamos ido a “Cullada”, esto es en el monte, hace varios años mi marido y yo. Yo soy bastante “cagueta” (que tengo miedo a los animalitos).

            Cuando estábamos allí vimos pasear a dos lagartos, dándoles el sol y con unos colores espectaculares llamativos, y bonitos.

            De repente me muerden en la pierna o eso pienso yo, empiezo a llamar a mi marido gritando ¡aaay! Que me muerde, él soltó la herramienta que tenía en la mano, estaríamos a tres metros uno del otro, yo puse las manos debajo de la rodilla y seguía diciendo ¡aay!! Que me muerde, hice un aro con mis manos, por debajo de la rodilla, para que el bicho que fuese no me subiese más arriba.

            Yo cuanto más me movía mas notaba que me mordía algo, mi marido quitó los guante y metió la mano por debajo del pantalón yo le dije ¡no! que te pica, ay, ay como muerde.

            Total, que sacó de debajo del pantalón una zarza y yo al moverme, mas se me clavaba y me subía para arriba.

            Y todo esto debió de ser por ver los lagartos y pensar mal je je, que conste que ya he quitado mucho miedo, quiero decir que ya me queda poquito ¿ ?.

            Tengo que “lidiar” con mi madre, a una enfermedad grave, que esto sí que es de “miedo”, y el “miedo” lo tengo que aparcar fuera de casa, aunque me cueste.

            Lo que no me da miedo es despedirme, porque para otro día más… Chao.

           

           
































































































































































jueves, 24 de mayo de 2012

Tirar como una leona


16- abril- 2012



            El lunes, comentaba que mi madre, estaba algo calamona, pues creo que lo dije injustamente. El domingo fui yo al baño, y a ella le digo que se siente mientras, en el bidé, pero se resbaló y fue para el suelo, se holló un coscorrón en la cabeza, que no fue nada (menos mal), pero claro ya quedó resentida de los riñones, que es de donde se queja, cuando está parada, o derecha quieta, y esto es de un golpe que se llevó el otro año, al caer a cuerpo muerto al suelo (digo yo…)

            Cuando se resbaló del bidé, medio la paré yo, quiero decir que no calló a cuerpo muerto, y desde un sitio muy alto, puesto que quedó encima de mis pies.

            Esta semana, para levantarla de la cama, para ponerla derecha, tengo que tirar como una “leona”, hasta que la enderezo y después para andar ella, la voy empujando con mis rodillas y cadera.

            En el desayuno, le he dado un Paracetamol para el dolor, bueno esto han sido tres días, después del desayuno y lavarla, la he sentado en el sofá y no ha dicho ni miau, quiero decir que se ha dormido, el tiempo lo ha tenido apropiado para dormir, puesto que ha estado lloviendo y bastante nublado.

            Le debe de doler, y a veces según la postura que tenga, unas más que otras, porque un día de ésta semana, se quejaba y dijo: Total, no me podía morir, porque para estar así. Desde que tiene Alzheimer, nunca se lo había oído.

             La verdad que los médicos (igual no todos), pero cuando una persona tiene una enfermedad y es como ésta, que es de cabeza, todo lo achacan a la enfermedad, y los ponen de “tontos”, o eso entiendo yo.

            Creo que yo, yo ¡eh! Parece que les entiendo (a los médicos), como que ellos, (los enfermos) no saben si les duele o no, si les gusta o no.

            Entonces yo que también soy medio boba (a veces creo), y cuando está contenta que tengo que interpretar…?  Por ejemplo, cuando le agarro la cara y la lleno de besos y me echa una sonrisa, ¿Qué quiere decir?                                                                        

            Bueno, yo me fio de mi sentido común, de lo que es bueno para mí, también será buena para ella en su medida claro, ¡pienso yo!!

            En conclusión esta semana ha sido semana mala, o semana de dolores.

            He tenido que ayudarla a levantarse todas las veces de donde estuviese sentada, quiero decir más que otras semanas, y lo peor es cuando la levanto de la cama como ya he dicho que tengo que tirar como una leona, y para ponerle el pañal de la noche y quitárselo por la mañana, debido a que se me va encogiendo.

            Esta semana no ha salido a la calle, porque no se mueve mucho, y ha andado resentida de los riñones, para ir en la silla de ruedas.

            Yo cuando ha llegado mi marido por la tarde del trabajo, queda con ella, y yo, voy a dar una vuelta alrededor del pueblo, que serán más de dos kilómetros.

            Po éstas fechas, hace un año, íbamos ella y yo a dar dicha vuelta, y a veces, por la mañana y por la tarde, estuviese, lloviendo, nevando o con el piso algo nevado.

            Lo que ha cambiado en un año ¡Dios mío!, de aquella se ponía la ropa de salir, cogía su bolso, se pintaba los labios, y ya estaba preparada, a mi no me quedaba otra que acompañarla, porque ella no sabía ni donde estaba, decía que la esperaba su madre, de que salíamos ya se le olvidaba, ella lo que quería era salir a la calle. Si llovía llevamos un paraguas de esos grandes que le llaman gallegos, y nosotras que somos pequeñitas y con ese paraguas tan grande, parecíamos, un champiñón, con cuatro patas je je.

            El viernes vinieron mis hijos los mayores. Este día en Igüeña en el bar de la playa, hacían degustación de bacalao y fuimos a la cena, mi marido y yo, quedaron mis hijos con ella, lo pasamos muy bien cenando, y después en la tertulia que tuvimos.

            Mi hijo marchó el sábado, para Astorga, y hoy lunes llevamos nosotros a mi hija, y de paso traer unas cosas de Astorga.

            Hoy no trabajan en Astorga porque es fiesta, nosotros vinimos a comer a Igüeña que mi marido trabaja de tarde.

            Me despido con la fuerza de una leona pequeña je je.























































           









































           

jueves, 17 de mayo de 2012

Cambio de aires


9- abril- 2012



            El martes fuimos a Valladolid a una revisión de ojos, con mi hija la mediana. Mi madre quedó con mi hermano, cuando llegamos ya me la trajo para mi casa.

            Había pedido vez el miércoles, para ir al ambulatorio de Astorga, a tomar la tensión mi madre y yo, a pedir medicamentos también para las dos, y a quitar los puntos de la cara, de un granito que le habían quitado, la semana anterior de dicho sitio a mi madre.

            Nos llevó mi hija la pequeña en el coche, tuvimos suerte con que nos llevase, porque hacía mal tiempo, de vez en cuando hasta llovía, pero hicimos todo lo que tenía previsto.

            Por la tarde vinieron unos amigos que viven en San Sebastián a saludarnos y quedamos  para comer al día siguiente en mi casa, para charlar un rato y después nos vendríamos para Igüeña, que es donde estamos ahora.

            Antes de comer el jueves, llegó mi hermano a despedirse de nosotros y en especial de mi madre que es la suya claro je je.

            Igüeña para el que no lo conozca, es un pueblo de montaña, que está en el bierzo alto, en la provincia de León.

            Recomiendo visitarlo (el que viene a verlo, vuelve encantado), y apreciar, sus gentes, montañas, ríos, ayuntamiento, (éste es moderno), el otro quedó para usos múltiples, merendero, bares, robles de más de quinientos años, corzos, jabalíes, urogallos, etc etc etc.

            Porque Igüeña es un pueblo de montaña, esto quiere decir que está rodeado de ellas, su pico más alto es el Catoute, yo he subido una vez y casi otra, la primera que  digo que subí, fue gracias a mi marido, que como se suele decir me agarraba por el asa de culete, ¡uf!! Lo que me costó.

            El río grande atraviesa el pueblo, se llama Boeza, hay tres puentes a lo largo del pueblo para poder pasar de un lado al otro, en el verano hacen embalse para tener la playa, ponen unas compuertas, para retener y hacer caudal y poder bañarse en él, el agua está muy fresquita, hace unos tres años que lo han preparado muy bien, y con su pradera y palmeras.

            Por la orilla del río hay un paseo que será de un kilómetro, (bueno igual me pasé), pero si se quiere hacer el kilómetro o más,  se dan vueltas de un puente a otro, hasta que se canse uno, puesto que el paseo es en redondo, quiero decir que no tiene fin.

            El río pequeño viene del valle Bubin y he de ahí su nombre, en este valle hay dos cabañas, que cuando hace buen tiempo hay gente que duerme en ellas, para apreciar la naturaleza y las vistas que hay.

            Pues este es el pueblo de mi marido, y ahora vamos a pasar una temporada en él, vamos a tener un cambio de aires.

            El tiempo esta semana pasada, ha estado muy desagradable, ha hecho frío, ha llovido, nevado, llover era necesario y mucho, pero a estropeado las vacaciones de muchos, y algunas procesiones no han podido salir debido a la lluvia inoportuna del momento.

            Total que en cuanto a las procesiones, tanto ensayo de bandas, tanta preparación de túnicas, flores y demás cosa y ahora toca esperar a ver qué pasa el año que viene (que pena).

            Hace un año, vio mi madre, varias procesiones, todavía íbamos andando a verlas y aguantaba hasta el final, por eso siempre digo, que hay que vivir con ésta enfermedad el presente, porque tiempos venideros van a ser peores.

            Aquí en el pueblo se mueve más, baja las escaleras, las sube, llevándola del brazo por supuesto, en una casa, hay mas movimientos, que en un piso, como es natural.

            Hoy está algo "calamona" como le digo yo, está protestona, quejosa, rezungona, no le hago nada a su gusto, que le vamos a hacer… Paciencia y de vez en cuando un besito yo a ella o dos, claro que yo también le pido un besito y si, si me los da y con sonido je je.

            Me despido desde Igüeña.




















jueves, 10 de mayo de 2012

Seis puntos en la cara

2- abril- 2012


         Este lunes mi madre, habló con su cuñada que vive en Valencia de son Juan, había llamado ella el domingo, y me había quedado reflejado en el teléfono y el lunes la llamé yo, le puse el teléfono a mi madre y ella le preguntaba cosas, mi madre contestaba y una de sus preguntas fue ¿Qué tal estás? A lo que mi madre le contestó “bien gracias a Dios”.

Seguimos con un tiempo bueno, salimos por la tarde a dar una vuelta, y de paso vamos a la espera, de mi hija la mediana cuando ésta sale del trabajo.

En la vuelta del paseo, vimos a mi hermano, y a su mujer, hablamos de a que hora salíamos el jueves, que es cuando tiene que ir mi madre al hospital de León, a quitarse un granito que tiene donde la sienes, es en el quirofanillo donde se lo hacen, esto quiere decir que es ir, se lo hacen y se vuelve para casa.

El martes cuando vino mi hija, la pequeña a estar con su abuela, yo fui a la peluquería, al pagarle, ésta me hace un regalito, me dijo que lo había dado por las Navidades y que me lo había guardado (todo un detalle), es un estuche con pinturas de ojos y para los labios, me gustó su gesto.

Por la semana vi a una amiga que cuidaba de sus padres, ellos vivían en un piso, y ella iba por la mañana, por la tarde y cuando procedía.

La madre tenía 88 años y el padre 92. Ella vio a mi madre que iba en la silla de ruedas y paramos a hablar, le preguntó a ella a ver que tal, a lo que mi madre contesta ¡! Bien!! Después le pregunto yo, por sus padres, y me dice “fallecieron”  éste mes, se llevaron diez días de diferencia.

Ingresamos a mi madre y antes de salir ella del hospital, ingresamos a mi padre, los dos fallecieron debido a la neumonía, le dije, cuanto lo siento Lilí. Me comentaba que después de tanto trabajo con ellos, que ahora, vaya vacío, te sientes perdida, pero en el fondo, contenta de haberlos atendidos cuando le hacía falta y hasta el final de sus vidas.

El jueves fuimos a quitar el granito, era el día de la huelga general, no sabíamos si nos atenderían o que pasaría.

En el hospital con ella fue un día normal, había mucha gente en la sala de espera como siempre.

La llamaron, te piden el consentimiento firmado, se lo doy, al poco la llaman.

Fuimos con mi hermano, no paraba en la sala de espera, daba algún paseo con mi hermano, otros con migo, decía que estaba cansada, la sentaba en un sillón, volvía a levantarse, después de una hora de espera la llaman, con ella estuvieron treinta minutos.

Llaman a los familiares, entramos mi hermano y yo. La doctora nos dijo que todo bien y que le habían cogido muestras de dos manchas de la cara.

Salía algo cabreada (le habían hecho daño), la consolé, le ofrecí al momento un caramelo, se lo dí, y ya quedó mas o menos tranquila.

Nos dijo la doctora, que pidiésemos vez, para los resultados de las pruebas de las manchas, pedimos vez nos la dieron para enero, y vinimos para Astorga, comió y durmió la siesta como siempre, e incluso salimos a dar un paseo después.

Al día siguiente hice de enfermera, no es que me guste, pero hay que hacerlo, me había dicho la doctora que le quitase las tiritas que le habían puesto en la cara, le lavase donde los puntos con agua y jabón y le hachase Betadine y así lo hice, esto es todos los días hasta que le quiten los puntos.

Total que en la sien derecha, le pusieron cuatro puntos y un punto en cada mancha que eran dos, al final tenía seis puntos en la cara.

El sábado se nos arregló de dar una vuelta, quiero decir a mi marido y a mí, y el domingo fuimos a ver entrar la procesión de la borriquilla en el  barrio de Rectivía, ella quedó con mi hijo, éste le puso la comida y la sentó después en el sillón de ella para dormir la siesta. Cuando llegamos ya estaba sentada en el sofá pero no se había dormido, la llevé al baño y la volví a sentar en el sillón.


No paró ni un momento, no se cuantas veces la senté en el sillón y la tapé como de costumbre, pero todo fui inútil para que estuviese un ratito quieta, tuvo que quedar molida de caminar por casa “de la ceca a la meca”.

Total como no se dormía fuimos, mi marido ella y yo a echar de comer a dos perros y unas gallinas, volvimos para casa le di la cena y para la cama.

Hasta otro día a todos.

jueves, 3 de mayo de 2012

Una semana de marzo

25- marzo- 2012



         El martes se le pasó el pañal, estaba descompuesta, y manchó el sofá donde se sienta ella, menos mal que le tengo un empapador debajo de la funda, y no pasó para la tela del sofá, bueno ya está todo limpio.

         Los empapadores hace poco tiempo que los he descubierto en la droguería, no me había enterado de ellos más que por el hospital. Ahora se lo pongo también, encima de la sábana bajera, y así evito de cambiar las sábanas de continuo.

         Ya he dicho que cuando desayuna muchas veces se atraganta, éste jueves se atragantó bebiendo agua, a la hora de comer, estuvo un buen rato tosiendo, le di un caramelin a ver si ensalivando se le pasaba. Quedó cansada y durmió la siesta más tarde, un buen rato. Más o menos la tuve que espabilar para que se despertara.

         Yo estaba terminando de planchar, la traje para la cocina y entonamos alguna canción de su repertorio u ella me seguía. Se notaba que estaba descansada.

         Esta semana ha hecho frío, bueno bastante, y no se ha podido salir a la calle, daban que subían las temperaturas para el fin de semana y ha sido verdad, ayer creo que también.

         Ayer salió a la calle, la llevaron mis hijos los mayores, a dar una vuelta en su silla. Mi marido y yo, nos tocó ir de compras a León, fuimos por la mañana y llegamos a casa antes de las ocho de la tarde, la atendieron ellos y le dieron la comida.

         Le había puesto un pañal de los de la noche, hasta que llegase yo, ella ahora está siempre con el pañal, ya hace tiempo que no pide ir al baño.

         Esta noche han cambiado los relojes, se ha adelantado una hora, a mi me gusta éste horario mas, porque por la tarde es mas de día.

         Con un beso me despido ésta semana.