jueves, 10 de mayo de 2012

Seis puntos en la cara

2- abril- 2012


         Este lunes mi madre, habló con su cuñada que vive en Valencia de son Juan, había llamado ella el domingo, y me había quedado reflejado en el teléfono y el lunes la llamé yo, le puse el teléfono a mi madre y ella le preguntaba cosas, mi madre contestaba y una de sus preguntas fue ¿Qué tal estás? A lo que mi madre le contestó “bien gracias a Dios”.

Seguimos con un tiempo bueno, salimos por la tarde a dar una vuelta, y de paso vamos a la espera, de mi hija la mediana cuando ésta sale del trabajo.

En la vuelta del paseo, vimos a mi hermano, y a su mujer, hablamos de a que hora salíamos el jueves, que es cuando tiene que ir mi madre al hospital de León, a quitarse un granito que tiene donde la sienes, es en el quirofanillo donde se lo hacen, esto quiere decir que es ir, se lo hacen y se vuelve para casa.

El martes cuando vino mi hija, la pequeña a estar con su abuela, yo fui a la peluquería, al pagarle, ésta me hace un regalito, me dijo que lo había dado por las Navidades y que me lo había guardado (todo un detalle), es un estuche con pinturas de ojos y para los labios, me gustó su gesto.

Por la semana vi a una amiga que cuidaba de sus padres, ellos vivían en un piso, y ella iba por la mañana, por la tarde y cuando procedía.

La madre tenía 88 años y el padre 92. Ella vio a mi madre que iba en la silla de ruedas y paramos a hablar, le preguntó a ella a ver que tal, a lo que mi madre contesta ¡! Bien!! Después le pregunto yo, por sus padres, y me dice “fallecieron”  éste mes, se llevaron diez días de diferencia.

Ingresamos a mi madre y antes de salir ella del hospital, ingresamos a mi padre, los dos fallecieron debido a la neumonía, le dije, cuanto lo siento Lilí. Me comentaba que después de tanto trabajo con ellos, que ahora, vaya vacío, te sientes perdida, pero en el fondo, contenta de haberlos atendidos cuando le hacía falta y hasta el final de sus vidas.

El jueves fuimos a quitar el granito, era el día de la huelga general, no sabíamos si nos atenderían o que pasaría.

En el hospital con ella fue un día normal, había mucha gente en la sala de espera como siempre.

La llamaron, te piden el consentimiento firmado, se lo doy, al poco la llaman.

Fuimos con mi hermano, no paraba en la sala de espera, daba algún paseo con mi hermano, otros con migo, decía que estaba cansada, la sentaba en un sillón, volvía a levantarse, después de una hora de espera la llaman, con ella estuvieron treinta minutos.

Llaman a los familiares, entramos mi hermano y yo. La doctora nos dijo que todo bien y que le habían cogido muestras de dos manchas de la cara.

Salía algo cabreada (le habían hecho daño), la consolé, le ofrecí al momento un caramelo, se lo dí, y ya quedó mas o menos tranquila.

Nos dijo la doctora, que pidiésemos vez, para los resultados de las pruebas de las manchas, pedimos vez nos la dieron para enero, y vinimos para Astorga, comió y durmió la siesta como siempre, e incluso salimos a dar un paseo después.

Al día siguiente hice de enfermera, no es que me guste, pero hay que hacerlo, me había dicho la doctora que le quitase las tiritas que le habían puesto en la cara, le lavase donde los puntos con agua y jabón y le hachase Betadine y así lo hice, esto es todos los días hasta que le quiten los puntos.

Total que en la sien derecha, le pusieron cuatro puntos y un punto en cada mancha que eran dos, al final tenía seis puntos en la cara.

El sábado se nos arregló de dar una vuelta, quiero decir a mi marido y a mí, y el domingo fuimos a ver entrar la procesión de la borriquilla en el  barrio de Rectivía, ella quedó con mi hijo, éste le puso la comida y la sentó después en el sillón de ella para dormir la siesta. Cuando llegamos ya estaba sentada en el sofá pero no se había dormido, la llevé al baño y la volví a sentar en el sillón.


No paró ni un momento, no se cuantas veces la senté en el sillón y la tapé como de costumbre, pero todo fui inútil para que estuviese un ratito quieta, tuvo que quedar molida de caminar por casa “de la ceca a la meca”.

Total como no se dormía fuimos, mi marido ella y yo a echar de comer a dos perros y unas gallinas, volvimos para casa le di la cena y para la cama.

Hasta otro día a todos.

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