18- marzo- 2012
Esta semana pasada, mi hija la pequeña no ha venido a casa, el martes ni el jueves a estar con su abuela, porque ha estado en Palencia haciendo un curso. Para esta semana que entra ya la tengo aquí ¡que bien!
El viernes como ya había contado, fuimos de cena, mi marido y yo a casa de unos amigos, nos juntamos cuatro matrimonios.
Antes de ir tuvimos un percance. Mi hija había llevado a Palencia el coche de su padre, ésta a medio día, le había llamado por teléfono, de que el coche no le arrancaba, su padre le dijo que sería de la batería y ésta a su vez le dijo que le había quedado la puerta de la guantera abierta, (claro toda la semana).
Total que tenía que ir a su última clase de la tarde y salía a las nueve, su padre le dijo, que tenía unas pinzas en el coche, para arrancar éste, ella le contestó que lo intentaría cuando saliese que ya llamaría.
La cena era a las nueve y pico, que nosotros con mi madre, muy pronto no podemos ir, yo la dejo preparada con el pañal y demás, la cena se la preparaba mi hijo y mi hija la mayor y después la acostaban.
Eran las nueve y algo, llamo a mi hija a ver que tal lo del coche, no me contesta.
Llamo a casa de los amigos donde íbamos a cenar, le digo lo del problema del coche, le digo que ellos que vayan cenando si ya están todos, que no se si podremos ir o a ver lo que hacemos…
Vuelvo a llamar a mi hija al poco, y ¡eureka!!! Que ya lo tiene arrancado, con la ayuda de dos chicos del curso, con su coche, por supuesto.
Total que fuimos a la cena, por cierto no llegamos lo últimos, cenamos echamos la partida a las cartas y lo pasamos muy bien.
Ayer por la mañana, hice un bollo de esos que hay que hacer en diez días (mas de una novena je je)
Te dan un baso de mejunje, y tienes que seguir haciendo lo que te pone en un folio, éste era de “Las Hermanas Carmelitas” de Sevilla, otro que hice, hace tiempo era del “Padre Pío”, todos son iguales de hacer y aunque tengan el nombre de santos “engordan” je je. Hay que comer poco, a mi madre le di un trocito y le gustó, como casi todo ahora.
La semana, ha sido normal, levanto a mi madre le lavo el culete, le doy el desayuno, le lavo los dientes, la cara, la maquillo, la peino, le echo colonia, ella me protesta “casi” por todo, yo le sigo la corriente. Si se puede se sale a pasear que también me protesta, a veces le digo… a ver si estás un ratito si protestar, claro ella no me entiende je je…
Quedó el martes mi hija la mediana con ella, yo subí al mercado compré la fruta, le bajé a mi hija unos churros calentitos para desayunar.
Fui con mi madre a la pescadería, que para ir con ella en su silla lo tengo que pensar, muy mucho, por las cuestas que tengo que subir.
Le pongo la comida ¡ah! Por la mañana ella también se comió un churro, le trituro la fruta, comió todo, la llevo al baño, la siento en el sofá, a veces para quieta, otras no claro, duerme un rato.
Si procede volvemos a dar un paseo por la tarde. La gente le pregunta… que tal estas? Y ella contesta bien, otras dice… “no hay otra cosa” no se que querrá decir, a mi me da la risa.
Un saludo.