11- marzo- 2012
La gente de
mí alrededor tiene nietos, mi hermano y muchos de mis amigos, alguno también lo
está esperando.
Los hijos si
tienen niños, para poder salir algún fin de semana solos, preguntan a los
abuelos a ver si pueden quedar con ellos, y éstos quedan encantados claro. Mi
caso es viceversa, si quiero salir un fin de semana con mi marido, tengo que
preguntar a los hijos.
Llevo dos
fines de semana saliendo a cenar y alguno de mis hijos se apunta para quedar
con su abuela, (que suerte tengo).
El otro fin
de semana fuimos a cenar a casa de unos amigos, ayer a cenar a Igüeña que es el
pueblo de mi marido y al bar de la piscina.
Me duché y
duché a mi madre para dejarle puesto el pañal, no me dio tiempo de secarme el
pelo, le puse una pinza y ¡ale! marchamos para Igüeña (yo pensaba que en el
camino se me secaba), pues no.
Fuimos a
buscar a unos amigos a su casa, estaba comentando a mi amiga que tenía frío
porque tenía el pelo un poco mojado, llamó a su hija que estaba en su casa, y
ésta sin dudarlo cogió el secador y me lo secó (es peluquera) yo le decía no,
no te molestes (con la voz muy suave je je), total que debí de llegar en el
momento oportuno porque estaba en casa. Qué suerte tuve, de ir a la cena a mi
estilo, o sea mal, a ir peinada como para una boda, gracias Vero.
Cenamos botillo con un chorizo
grande, una patata y repollo de berza, de entrantes embutido y queso, la
bebida, tarta y café, no es que fuese una cena suave, pero todos comimos lo que
pudimos, allí se habló del colesterol, pero el botillo calló je je.
Todo estaba muy bueno, yo cogí hasta
el tapón de la botella de vino, porque nunca lo había visto de color oscuro,
muy chulo je je, (que poco mundo he visto).
Para el fin de semana que viene ya
tenemos otra cena, o sea que tres fines de semana seguidas saliendo ahora para
mí es un record. Dentro de poco nos vamos para el pueblo y esto ya no lo podemos
hacer, porque estamos solos o sea, mi marido, mi madre y yo, bueno estamos más
acompañados el día que vayan mis hijos claro.
Estos días hemos salido a dar un
paseo a la calle con la silla de ruedas, claro. Ella está regulín regulón,
algunos días tengo que darle una pastilla para el dolor, se queja de la barriga
a veces no se qué hacerle. Cuando le das para comer no se queja, entonces
pienso, mucho, no le dolerá, porque si te duele te duele comiendo o no, creo
yo.
Referente a la ley de dependencia,
vino la chica el lunes, a hacerle la valoración. Le hizo unas preguntas a mi
madre, que ella contestaba, no sé, no sé, otras muchas me hizo a mí, relleno
unos cuestionarios. Vió la casa en general. Dijo que antes de seis meses
tendría la respuesta, asique a ver qué dicen, hay que esperar.
Lleva una temporada que casi todas
las semanas se cae, cuanto más cuidado creo que tengo con ella cataplun, ya se
calló, que rabia me da, que se caiga, por el golpe y por si se rompe algo
claro.
Me despido con este buen tiempo y
esperando las lluvias. Adiós.
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