31- 5- 2013
Ya sabemos
que mayo es un mes especial, la madre, las flores, San Isidro, visitas
inesperadas y agradables…
Bueno, pues
ya llevamos casi un mes en Igüeña, el primer viernes de éste mes…
Me suena el
teléfono, era mi hermano, me empieza la conversación… ¡Espe!, tengo a un lado a
Isabelita y a otro a Laurita.
Yo le digo
¡anda! Y quienes son… él me dice: no tienes unas primas que se llaman…
Isabelita y su hermana Laurita…
Sí sí le
contesto, él me dice, las tengo a mi lado, yo le digo ¡uy que bien!
Mi hermano estaba
en Astorga ¡claro!, nos queríamos ver y ellas también querían ver a su tía, o
sea a mi madre.
Casi hacía
30 años, que no nos veíamos, por circunstancias de la vida, ellas viven en
Paris.
Fue una
sorpresa muy agradable y llena de emociones. Mi madre ajena a todo ero
contenta.
Somos una
familia como la mayoría de las familias, que según nos vamos haciendo mayores
no nos hablamos, unos con otros en la distancia, pero nos queremos mucho ¿ ?.
Eso sí, cuando nos encontramos por casualidad o por circunstancias, vemos el
cielo abierto, de contentos que nos ponemos por ambos lados, somos así.
Otro día de
éste mes, también tuve contacto con otro primo Pepe y su mujer, que hacía un
par de años que no nos veíamos, en éste caso desde el entierro de su madre.
Total que
unos amigos nuestros, se fueron de viaje al extranjero y cuando llegaron a
Astorga, me mandan un email y la foto de ellos con una pareja, que se habían
conocido en el viaje, y hablando, hablando que eran mis primos, que ilusión me
hizo.
Yo me
comuniqué con mi primo y tuvimos unas palabras, quedamos encantados por ambas
partes de saludarnos y quedamos que en breve vendrían a hacernos una visita, a
ver a mi madre, que es su tía.
Este mes el
tiempo ha estado variado, bueno poco, lloviendo mucho, algo de granizo, esto quiere
decir que no hemos podido salir a pasear con mi madre, pero eso sí, estamos en
la primavera.
A mediados
de éste mes fuimos a Astorga, entre otras cosas z por medicamentos.
Yo fui hasta
el Centro de Día, que habían dicho que una escritora iba a presentar en su día
un libro y lo que recaudase de la presentación lo donaba para el centro. (Por
cierto en el Centro de Día ya comenzaron las obras para unir este con el gimnasio).
“Desde una
rama” se titula el libro, me cogí un ejemplar, ya contaré a ver que me ha
parecido cuando lo haya leído.
Un beso y
hasta siempre.
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