jueves, 21 de junio de 2012

Cogiéndola del suelo


28- mayo- 2012



            Me cachis la mar, mi madre lleva una temporada que se cae mucho, y no paro de cogerla del suelo, hace casi quince días se calló en la calle, y se hizo un chinchón en la cabeza, se raspó un poco la frente.

            Acababa de marchar mi marido al trabajo y cómo íbamos a ir a dar un paseo, ella y yo, pues no cerré la puerta de la calle con llave.

            En un descuido salió y bajó una rampa que tenemos muy áspera de hormigón para que no resbale el coche en el invierno, con la nieve, menos mal que se calló al final de la rampa, (bueno mejor no pensarlo), porque pudo ser mucho peor.

            La levanté con trabajo y la subí para casa, empujándola como pude, estuvo un poco sentada tranquila en el sillón y otra vez, a dar vueltas y vueltas.

            Al paseo ya no fuimos porque yo quedé cansada de levantara del suelo y subirla para casa.    

            Dimos un paseo delante de la puerta, en la calle y con eso ya llegó para ese día.

            Bueno, por la mañana había estado con mi marido, en la calle, tomando el sol.

            Algunos días el paseo lo hacemos más largo si hay buena temperatura, ella a veces va andando y si se cansa como tiene la silla de ruedas pues se sienta.

            En el paseo de un día de ésta semana, vimos una señora con sus ovejas pastando éstas, y una de ellas tenía cuernos, de unos quince centímetros y otra que le iban a salir.

            También vimos a “Niebla”, es el nombre de una cabrita de un amigo que la estaba paseando ¡qué guapa es!

            Algunos días dando el paseo con mi madre, voy con mi amiga Macu, ella a veces, lleva la silla de mi madre para que yo descanse, Macu me hace compañía, muchas veces, subiendo hasta mi casa.

            Macu es una amiga desde hace muchos años, ahora también tengo otra amiga que se llama Lucinda, por mediación de Macu.

            Lucinda también, cuida de su madre, que es mayor y está delicada y tiene que estar pendiente de ella, desde que ésta se levanta hasta que se acuesta, preparándole la comida y lo que haga falta y vigilándola para que esté bien, o sea que también va hasta su casa, cada vez que lo necesita su madre.

            Cuando está mi marido en casa a veces, queda con mi madre, y vamos Macu Lucina y yo a caminar.

            A veces Macu no está  y viene Lucinda a hacerme compañía (yo se lo agradezco mucho), si está Macu vienen las dos claro.

            Con Lucinda, de vez en cuando nos contamos las historias, que nos preparan nuestras madres a cada una, y nos reímos (por no llorar a veces).

            Este fin de semana no, el anterior el viernes vinieron mis hijos los mayores a Igüeña, ¡qué bien!, la pequeña no pudo venir porque ahora está trabajando los domingos o cuando la llaman en un restaurante.

            El sábado fue de trabajo, mi hijo y su padre fueron a por leña al monte, que la había dejado mi marido más o menos preparada para ir a buscar, donde él trabaja, que había unos árboles y los tenían que quitar. La leña se la fueron a buscar al monte con un tractor.

            El domingo tuvimos la comunión de Diego, es el hijo pequeño de unos amigos y estábamos invitado, mi marido y yo.

            Mi hija la mediana quedó con su abuela, la ceremonia, la comida y todo salió bien, lo pasamos estupendamente.

            Mi hijo marchó para Astorga, ese sábado por la tarde, y el lunes llevó mi marido a nuestra hija para Astorga y de paso tenía que hacer unas compras.

            Mi madre y yo no fuimos porque tengo miedo de que se maree en el coche.

            El miércoles y el jueves mí marido no trabajaba, había huelga en el carbón, y como no trabajaba, fue a Astorga a comprar unas cosas para el coche, nosotras que damos en casa.

            Este día dimos varias vueltas delante en la puerta, ya íbamos a entrar para casa, para darle la cena a mi madre, me llamó una vecina a ver si quería algo de verdura, yo le dije que bueno… A mi madre la dejé sentada donde estábamos y le dije ¡espera!, que cosas le digo, estuve en un plis de meterla para la cocina, pero como era un momento… Fui a por la bolsa, un minuto o menos, cuando la veo en medio de la rampa en el suelo.

            Suelto le bolsa la voy a coger ¡ay! Como sangraba, entro a por rollo de papel de la cocina, dos trozos, me los empapó en un plis… Cojo otros dos, parece que ya no me chorrea la sangre por la mano.

            Parece que ya se va cortando la hemorragia, entramos para casa la llevo al baño la lavo como puedo y le puse betadine.

            Total que ella, el suelo, yo, todo, quedó como un “Cristo”, menos mal que tiene la vacuna del tétano y me deja algo más tranquila, se le hizo un chinchón, y el corte no fue muy grande, pero los golpes en la cabeza sangran que pelan…

            Cuanto más cuidado me parece que tengo ¡zas! Va para el suelo, ahora anda, digamos más ligera, quiero decir que tiene más movilidad y entonces anda de “cisco lera” como le digo yo y por eso se cae.

            Este otro viernes, vinieron mi hija la pequeña ¡qué bien!, el domingo cerca de las dos llegaron sus hermanos en la moto.

            Tardaron porque es una moto pequeña, nos dieron una sorpresa a todos. Comimos los cinco juntos, hacía que no comíamos juntos una temporada. Mi hija la pequeña no vive en Astorga. A mi madre le doy antes de comer lleva una temporada que le doy en la boca.

            Después de comer se fueron mis hijos y nosotros, mi marido mi madre y yo, nos fuimos a dar un paseo con mi madre. Desde el miércoles que se calló no habíamos marchado de la puerta, porque en la cabeza los primeros días le tenía una gasa y ahora sale con una visera de rejilla por atrás.

            Esperando que todo sean susto que se puedan arreglar con Betadine… Abrazos.










































































































































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