jueves, 14 de junio de 2012

Donde está, el libro de reclamaciones?


6- mayo- 2010



            Con ésta enfermedad, bueno con todas las enfermedades, no hay libro de reclamaciones. A veces te gustaría, bueno muchas veces, ir a reclamar a alguna ventanilla si se pudiese.

            Que enfermedad más destructiva, va lenta, o rápida, pero segura de no dejar “títere con cabeza”, y nunca mejor dicho, porque va destruyendo todo a su paso.

            Se me cae el alma a los pies, cuando por la mañana entro en su habitación y la veo con la mirada perdida en el techo, la boca entre abierta, yo diciendo… Quien anda por ahí?  Y ella no poder mediar palabra.

            Tengo que abrazarla, llenarla de besos, frotarle la cara, las piernas, los riñones, concluyendo, darle masajes por todo el cuerpo ó casi todo para que vaya reaccionando…

            La enfermedad del Alzheimer, la descubrió el neurólogo alemán, Alois Alzheimer, el nombre de dicha enfermedad, se debe al apellido de su descubridor.

            Pero, como se forma? O por qué, a ver si descubren algo para que  ésta enfermedad no la suframos.

            A veces no nos damos cuenta, de que es un problema de verdad y un problema es algo que no hay como atajarlo o arreglarlo.

            Vemos un problema en una gotera en la casa, y si tenemos ese problema es porque tenemos casa, vemos un problema, si se pincha una rueda del coche, y esto pasa porque tenemos coche, ves un problema, si tienes la ropa tendida en la calle y se te moja, y esto pasa porque tenemos ropa.

            Las enfermedades incurables, eso sí que es un problema, y de los gordos, y sabes que “llores o patalees” la enfermedad sigue acampando hasta el final de tus días.

            Que pena da verlos cada día más indefensos, comen, si les das de comer, se levantan de la cama, si los pones tú en pie, se ríen, si les haces una carantoña, van al baño si los llevas. Esto es muy triste ver a tu madre,  cada vez peor, pero es que a ella la cabeza no le deja recordar, porque no tiene “libertad” de pensamientos, esto es lo peor de la vida, no saber reconocerse, no tener identidad.

            Por eso pienso yo, que los que tenemos “libertad” de cabeza y tenemos en la familia a alguien con Alzheimer, mimarlos al máximo, puesto que ellos no saben hacerlo, pero te lo agradecerán a veces, con una leve sonrisa y tu orgullo crece.

            No busques el libro de reclamaciones que no existe, buscar en tu interior que  algo habrá, unos días más que otros por supuesto.

            Esta publicación parece que va de reclamaciones entre “ ” pues metida en harina diré otra.

            A mi me traen loca los medicamentos, me explico, yo voy a pedir los medicamentos de mi madre al ambulatorio como es normal, y me dan las recetas, unos para 50 veces, otros para 56 veces, también me las dan para 28 veces ó días, algunos  también hay que sellarlos, o sea te los manda  a León a sellar y esperas ocho o diez días a que lleguen.

            Cuando voy a pedirlos, que tengo que pedir de todos para no volver tan a menudo, pero así todo, alguno se te acaba volando porque son para dos veces al día o traen pocos. El que sepa cómo tengo que echar la cuenta que me lo explique.

            Yo pienso que tenían que dártelos, por semanas ó quince días, pero más o menos todos a un tiempo.

            Esta semana cuando la bañé, que le corté el pelo, por cierto, ya no le puse espuma rubia, porque se le ponía costra en la cabeza, asique ahora está de natural, tiene el pelo gris.

            El viernes vino mi hermano, por la mañana con su mujer y el nieto, que habían ido a buscarlo a Ponferrada que es donde vive, para llevarlo unos días para Astorga y en la vuelta, pasaron a vernos, a mi madre le trajeron una caja de bombones, por el día de la madre que es hoy.

            Si os puedo “reclamar” que lo leáis con ternura que es como lo escribo yo… Gracias.


























































































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