6- mayo- 2010
Con ésta
enfermedad, bueno con todas las enfermedades, no hay libro de reclamaciones. A
veces te gustaría, bueno muchas veces, ir a reclamar a alguna ventanilla si se
pudiese.
Que
enfermedad más destructiva, va lenta, o rápida, pero segura de no dejar “títere
con cabeza”, y nunca mejor dicho, porque va destruyendo todo a su paso.
Se me cae el
alma a los pies, cuando por la mañana entro en su habitación y la veo con la
mirada perdida en el techo, la boca entre abierta, yo diciendo… Quien anda por
ahí? Y ella no poder mediar palabra.
Tengo que
abrazarla, llenarla de besos, frotarle la cara, las piernas, los riñones,
concluyendo, darle masajes por todo el cuerpo ó casi todo para que vaya
reaccionando…
La
enfermedad del Alzheimer, la descubrió el neurólogo alemán, Alois Alzheimer, el
nombre de dicha enfermedad, se debe al apellido de su descubridor.
Pero, como
se forma? O por qué, a ver si descubren algo para que ésta enfermedad no la suframos.
A veces no
nos damos cuenta, de que es un problema de verdad y un problema es algo que no
hay como atajarlo o arreglarlo.
Vemos un
problema en una gotera en la casa, y si tenemos ese problema es porque tenemos
casa, vemos un problema, si se pincha una rueda del coche, y esto pasa porque
tenemos coche, ves un problema, si tienes la ropa tendida en la calle y se te
moja, y esto pasa porque tenemos ropa.
Las
enfermedades incurables, eso sí que es un problema, y de los gordos, y sabes
que “llores o patalees” la enfermedad sigue acampando hasta el final de tus
días.
Que pena da
verlos cada día más indefensos, comen, si les das de comer, se levantan de la
cama, si los pones tú en pie, se ríen, si les haces una carantoña, van al baño
si los llevas. Esto es muy triste ver a tu madre, cada vez peor, pero es que a ella la cabeza no
le deja recordar, porque no tiene “libertad” de pensamientos, esto es lo peor
de la vida, no saber reconocerse, no tener identidad.
Por eso
pienso yo, que los que tenemos “libertad” de cabeza y tenemos en la familia a alguien
con Alzheimer, mimarlos al máximo, puesto que ellos no saben hacerlo, pero te
lo agradecerán a veces, con una leve sonrisa y tu orgullo crece.
No busques
el libro de reclamaciones que no existe, buscar en tu interior que algo habrá, unos días más que otros por
supuesto.
Esta publicación
parece que va de reclamaciones entre “ ” pues metida en harina diré otra.
A mi me
traen loca los medicamentos, me explico, yo voy a pedir los medicamentos de mi
madre al ambulatorio como es normal, y me dan las recetas, unos para 50 veces,
otros para 56 veces, también me las dan para 28 veces ó días, algunos también hay que sellarlos, o sea te los
manda a León a sellar y esperas ocho o diez
días a que lleguen.
Cuando voy a
pedirlos, que tengo que pedir de todos para no volver tan a menudo, pero así
todo, alguno se te acaba volando porque son para dos veces al día o traen pocos.
El que sepa cómo tengo que echar la cuenta que me lo explique.
Yo pienso que
tenían que dártelos, por semanas ó quince días, pero más o menos todos a un
tiempo.
Esta semana
cuando la bañé, que le corté el pelo, por cierto, ya no le puse espuma rubia,
porque se le ponía costra en la cabeza, asique ahora está de natural, tiene el
pelo gris.
El viernes
vino mi hermano, por la mañana con su mujer y el nieto, que habían ido a
buscarlo a Ponferrada que es donde vive, para llevarlo unos días para Astorga y
en la vuelta, pasaron a vernos, a mi madre le trajeron una caja de bombones,
por el día de la madre que es hoy.
Si os puedo “reclamar”
que lo leáis con ternura que es como lo escribo yo… Gracias.
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