30- abril- 2012
El martes
fuimos a Astorga, como el lunes fue fiesta y no se había trabajado, pues
decidimos de ir al mercado que es los martes en Astorga, también fuimos a
varios recados y de paso traer los pañales y pastillas de mi madre, que me
había ido mi hija al ambulatorio a por ellos días antes, y había cosas que ya
me hacían falta.
A mi madre
la levanté un poquito antes para ir a Astorga, le di el desayuno, la lavé y
demás.
¡Ay mamina!,
que viaje, cuando estábamos en la mitad del trayecto, de ida, que vomitona tuvo
la pobre, se puso como un “Cristo”, ella, las trencas, el asiento del coche,
bueno todo lo que tenía a su lado, claro.
Había
hablado con mi hermano, de que le llevaba a mi madre para su casa, hasta que
hiciese los recados.
Pues primero
la tuve que bajar hasta mi casa, para lavarla, cambiarla de casi todo y ya se
la llevamos.
Habíamos ido
mi marido, mi madre y yo, para volver, más de lo mismo, asique tuvo un día
malo, casi no comió, o comió poquito en todo el día.
Cuando
estábamos en Igüeña, después de comer, la senté en el sofá, como de costumbre,
se durmió un poco y cuando despertó, le entró una tembladera que me asustó.
Yo no sabía
ni que hacer, menos mal que mi marido, todavía no había marchado a trabajar y
me alentó.
Tuve que
poner, lavadora tras lavadora, con la ropa manchada y cuando está la cosa
pulgosa… Al coger la ropa para meterla a lavar, me di de premio un coscorrón en
la cabeza, que tuve para un rato dolor.
Para alegrar
algo el día me hice un bocata “pequeño” ¡eh! De mortadela para cenar, ¡que rico
me supo!
Esta semana
le vino “el ratoncito, Pérez”, cuando le saco los dientes postizos para
lavarlos, le calló el diente para el lavabo, que hacía tiempo que se le movía,
ya le faltan dos de ella de los de abajo, no sé cómo le sujetará la prótesis.
Hace poco la
prótesis de arriba le fue a tomar “por saco” un día, se los lavé y se los puse,
pero se conoce que no le quedaron bien puestos, y ella los puso en la toalla
que le doy para que se seque la cara y las manos.
La toalla,
siempre me la da que parece una albóndiga, toda hecha una bola, yo la cogí,
para ponerla en su sitio y los dientes volaron por el suelo, (son de pasta)
pero no se rompieron.
Voy a
subirle la persiana un día y le digo, te puedo dar un beso en un ojo?, y me
contesta sí, se lo doy y le digo, y en el otro?, me contesta lo mismo, y le
pregunto y otro… En el culete? Y me arruga la cara y dice: eso es feo, yo le
contesto, bueno, pues que te lo de tugüela, y me sonrió.
Este día me dio
un estornudo y me dijo ¡Jesús! Yo digo ¡gracias! A veces me asombra, pero claro
solo es a veces o momentos.
El jueves
fue mi primera publicación en el blog, desde Igüeña. La semana pasada no pude
publicar por problemas internos y externos je je.
Internos,
que mi ordenador se averió, y externos que no me llegaba la antena, me tuvieron
que poner un ruter, problemas subsanados ¡qué bien!.
Hablando de
mi madre, hasta un día estuvo sin culete. La llevé al baño, y cuando le voy a vestir,
veo que la faja se la puse al revés, y como dicen que las fajas son reductoras,
pues se le quitó el culete, en vez de la barriga je je.
Según se van
pasando los día de la semana a ella se le va viendo mejor, a veces se me agarra
del brazo y la tengo cogida de él mientras estoy pasando la mopa, recogiendo
algo, fregando los cacharros, se conoce que está a guasto, también me dice “que
cansada estoy” la siento en el sillón y al momento la tengo otra vez de mi
brazo.
Ayer comimos
acompañados por cuatro amigos, total de comida yo casi no hice nada, cada uno
aportamos algo.
A mi madre
le di antes de comer nosotros y después la senté en el sofá y estuvo durmiendo
un buen rato.
Nosotros o sea
los seis, comimos, se recogió y después, jugamos a la brisca, jugamos tres
partida, íbamos los hombres en contra de las mujeres.
Las mujeres
nos reíamos mas, eso quiere decir que ganamos…je je ¡que cartonas nos venían! Y
eso que no sabemos, pero como veíamos las briscas.
El tiempo,
ayer estuvo desapacible del todo, hizo frío, menos frío, lluvia, granizo, sol y
nublado.
Mañana uno de mayo, día del trabajo. Descansar, lo que veáis
conveniente… Con cariño.