viernes, 7 de febrero de 2014

Un viaje al aire


29- septiembre- 2013

            Hola:

            Septiembre lo hemos empezado yendo a Astorga, mi marido, tenía que ir a fichar al paro y mi madre y yo de paso hemos ido al ambulatorio, a que nos tomasen la tensión y a por medicamentos, por cierto la tensión la teníamos bien las dos.

            Le dije a la doctora, ha engordado, pero ella sigue comiendo como siempre, la doctora me contestó que era debido a la enfermedad del Alzheimer, que unas veces se engorda y otras se adelgaza.

            Para ella no es bueno que engorde, se mueve mejor más delgada evidentemente.

            Para mí tampoco me es bueno que engorde, la muevo peor claro. De aspecto se le ve bien, la gente que la conoce, cuando la ve le dice, que guapa estás….

            Mi hermano, fue hasta mi casas los dos días que estuvimos allí a ver a su madre, el domingo era el cumpleaños de mi hermano y el mes pasado se ha jubilado, después de sus penurias con la empresa, estando trabajando casi cuarenta años en ella, pero ahora ya pasó todo, a ver si éste mes cobra su primer ingreso de jubilado (él está muy contento) bueno, lo estamos todos.

            Teníamos cita en el hospital de León con el dermatólogo, y llamaron un día por teléfono, que se lo cambiaban para el día 24.

            Fuimos a la hora que nos dijeron por teléfono, total que fuimos para nada.

            Que si la doctora empezaba justo ese día las vacaciones, que desde allí no nos habían llamado, que era imposible, me preguntaban a ver quién me había llamado, a mi me daba la risa, porque creo que si te llaman por teléfono y te dicen que te llaman desde el hospital, a nadie se le ocurre preguntarle el nombre de la, ó del nombre de quien llama… y si quieren de paso ya le pregunto a ver donde vive, no te giba.

            Total que… perdió la vez, por no presentarse el primer día que tenía la cita.

            Que para que te atiendan, hay que empezar el proceso como si fuese la primera vez que va al dermatólogo, o sea, empezar yendo al médico de cabecera y pedir que te manden al dermatólogo. Se ríen de uno y a la cara.

            Bueno, un beso.

 

 

jueves, 9 de enero de 2014

La visita de su hermana


29- agosto- 2013

           Hola:

            Ale, ale, llevamos unos meses de visita en visita, que bien, pero éste mes a mi madre le ha visitado su hermana, con dos de sus hijas y sus respectivos, hemos pasado una tarde buena.

            La hermana de mi madre no sabía qué hacerla, cada poco le preguntaba, estás bien? tienes sueño? estas sentada agusto?

            Le doy la merienda a mi madre, mientras, los demás tomamos un café y su hermana seguía, está rico? te gusta?

            Mi madre mucho o nada se enteraba de que estaba su hermana a su lado, pero mi tía estaba muy contenta de verla.

            Este mes de agosto por excelencia es el mes que mas visitas hemos tenido, sigue siendo el mes que más gente se coge las vacaciones y nos han venido a hacer una visita hasta Igüeña.

            Un sábado, tuvimos tres visitas seguidas, que si vino un primo, que si unos sobrinos, que si unos amigos con su hija.

            Estos últimos habían estado el año pasado por las vacacione, viven en Alicante, y habían cenado aquí, éste año ya no anduvieron con tonterías, vinieron y trajeron la nevera llena jeje… Charito, te has pasado. Según las cuentas para el año que viene me toca a mi ¡¡eh!!.

            Cuando te rodeas de amigos ó familia el tiempo corre que vuela.

            Los hijos han venido cuando han podido, solos o con amigos y si quedan ellos con mi madre nosotros hemos podido ir a dar un garbeo.

            Ya empiezan a ser los días más pequeños, el invierno se nos va acercando, los paseos de la tarde los hemos adelantado una hora porque ya se nota más fresquito.

            Un abrazo por leerme.

           

 

 

 

martes, 3 de diciembre de 2013

Mamá mamá


            31- julio- 2013

            Ya estamos en el verano, ha empezado con fuerza, con unas muy altas temperaturas se nos ha presentado.

            El paseo con mi madre lo tenemos que hacer a última hora de la tarde, debida al exceso de calor, menos mal que en casa no tenemos una temperatura demasiado alta.

            Muchas veces ahora me llama mamá, cuando yo le llamo mamá a ella, a veces me contesta, otras no se da por aludida.

                Cuando ella me llama. Mamá mamá, me lo dice en un tono suave, pero cuando me llama por mi nombre, me lo dice de modo imperativo jeje.

            La segunda semana de julio, debido al exceso de calor, por la tarde se presentaba la tormenta, llovía y a veces granizaba.

            Mi madre, al no poder salir a dar el paseo, parecía “un culo inquieto”, ella, andaba de ceca para meca.

            Otro día que veníamos de dar el paseo y venía en la silla que la traía mi marido, yo, paso por delante de ella, para abrir la puerta y me llamó, mamá mamá.

            Abro la puerta y le saludo como si nos acabásemos de encontrar, le digo: ¡hombre! Estabas aquí, no te veía… le da una sonrisa pícara, a mi me deja el corazón encogido ¡que lastima!, ella ya no es mi madre, es mi hija y yo la tengo que cuidar como tal ¡uf!

            No tengo que hundirme, pero me baja la moral a los pies, lo que reconforta es que está entre nosotros.

            Este mes, también han sido las fiestas de Igüeña, ella la vida en las fiestas seguía en la rutina.

            Cuando la acostaba por la noche, nosotros salíamos un rato, han sido, buenas fiestas y el tiempo también ha acompañado, porque ha habido buenas temperaturas.

            Mi hija la pequeña éste año, se las ha perdido, porque justo ha empezado a trabajar en un bar en Astorga, pero bueno ella está contenta de tener trabajo.

            La semana siguiente de las fiestas de Igüeña, tuvimos una visita muy agradable, una amiga de la niñez, vino a hacernos una visita con su hija y su nieto.

            Pasamos una tarde estupenda recordando, recordando los tiempos pasados, que es bueno recordar de vez en cuando.

            Por cierto trajeron una tarta hecha en casa y mi madre se comió dos trocitos para merendar, estaba muy buena, gracias Marga.

            El mes se acabó con la visita de dos matrimonios amigos nuestros, que viven en Astorga, también pasamos un rato bueno.

            Bueno pues un abrazo.

           

jueves, 7 de noviembre de 2013

Un mes raro


29- Junio- 2013

            Este mes de junio ha empezado el verano, la primavera ni la hemos olido.

En junio yo también me hago mayor, el día de mi cumpleaños no ha sido un día pleno, debido a que mi hermano estaba ingresado en el hospital.

            Ha estado unos quince días ingresado, haciéndole pruebas  y saliendo con un régimen y alguna pastilla.

            Yo le llamaba por teléfono y él me decía que estaba bien.

            Tenía ganas de ver a mi hermano a la vuelta del hospital, total que vino hasta Igüeña mi hija la pequeña un día y ya pudimos ir mi marido y yo a Astorga a verlo, bueno mi marido había ido un día a León a hacerle una visita, cuando estaba ingresado.

            Lo vimos, y es cierto que lo encontré bien, como él me decía, bueno la vida vuelve a la normalidad.

            Mi madre está bien quiero decir que está contenta, come bien, se mueve donde la llevamos, a veces se mueve ella también, quiero decir que lo normal en esta temporada, a ver si dura así sin sobresaltos negativos.

            A mí éste mes se me cuajo el pensamiento, no me salen las palabras, entonces no tengo letras para escribir.

            Un abrazo.

 

miércoles, 2 de octubre de 2013

Una espera de casi 30 años


31- 5- 2013

            Ya sabemos que mayo es un mes especial, la madre, las flores, San Isidro, visitas inesperadas y agradables…

            Bueno, pues ya llevamos casi un mes en Igüeña, el primer viernes de éste mes…

            Me suena el teléfono, era mi hermano, me empieza la conversación… ¡Espe!, tengo a un lado a Isabelita y a otro a Laurita.

            Yo le digo ¡anda! Y quienes son… él me dice: no tienes unas primas que se llaman… Isabelita y su hermana Laurita…

            Sí sí le contesto, él me dice, las tengo a mi lado, yo le digo ¡uy que bien!

            Mi hermano estaba en Astorga ¡claro!, nos queríamos ver y ellas también querían ver a su tía, o sea a mi madre.

            Casi hacía 30 años, que no nos veíamos, por circunstancias de la vida, ellas viven en Paris.

            Fue una sorpresa muy agradable y llena de emociones. Mi madre ajena a todo ero contenta.

            Somos una familia como la mayoría de las familias, que según nos vamos haciendo mayores no nos hablamos, unos con otros en la distancia, pero nos queremos mucho ¿ ?. Eso sí, cuando nos encontramos por casualidad o por circunstancias, vemos el cielo abierto, de contentos que nos ponemos por ambos lados, somos así.

            Otro día de éste mes, también tuve contacto con otro primo Pepe y su mujer, que hacía un par de años que no nos veíamos, en éste caso desde el entierro de su madre.

            Total que unos amigos nuestros, se fueron de viaje al extranjero y cuando llegaron a Astorga, me mandan un email y la foto de ellos con una pareja, que se habían conocido en el viaje, y hablando, hablando que eran mis primos, que ilusión me hizo.

            Yo me comuniqué con mi primo y tuvimos unas palabras, quedamos encantados por ambas partes de saludarnos y quedamos que en breve vendrían a hacernos una visita, a ver a mi madre, que es su tía.

            Este mes el tiempo ha estado variado, bueno poco, lloviendo mucho, algo de granizo, esto quiere decir que no hemos podido salir a pasear con mi madre, pero eso sí, estamos en la primavera.

            A mediados de éste mes fuimos a Astorga, entre otras cosas z por medicamentos.

            Yo fui hasta el Centro de Día, que habían dicho que una escritora iba a presentar en su día un libro y lo que recaudase de la presentación lo donaba para el centro. (Por cierto en el Centro de Día ya comenzaron las obras para unir  este con el gimnasio).

            “Desde una rama” se titula el libro, me cogí un ejemplar, ya contaré a ver que me ha parecido cuando lo haya leído.

            Un beso y hasta siempre.

 

 

martes, 3 de septiembre de 2013

Se mete en agua con sal


28- 4- 2013

            El fin de semana del 14 de abril, ha sido el primer fin de semana de ésta primavera, que no ha llovido y la temperatura ha estado agradable.

            Mi marido y mi hijo, han estado haciendo un invernadero, en una finca que tenemos a unos 2 km desde mi casa.

            Total, que el sábado como hacía buen tiempo, decidimos mi hija la mayor y yo, de ir andando hasta ella, y mi madre ¡claro!

            Ella unos ratitos andando y otros en la silla a ver los trabajos del invernadero.

            Pues no sólo fuimos, como hizo tan buen día, desde muchos días lloviendo, que, también volvimos andando, casi no me lo creía ni yo y encima con propina jeje.

            Al venir, mi hija iba a venir a mi casa, pero tenía que pasar por la suya a coger unas cosas.

            Fuimos a casa de mi hija que vive en un segundo piso, pues mi madre, subió y bajó las escaleras como una campeona.

            Otro día mí madre fue a dar un paseo con mi hija la pequeña, la llevaba andando, tropezó y se calló, se dio en la mano izquierda, después cuando la agarrabas de la mana se quejaba, espero que no sea nada.

            En la escuela (Centro de Día) le miró la fisio y dijo que no se le veía nada.

            Una de las trabajadoras me dijo que ella había dicho: se mete en agua con sal. A l oírlas hablar, ella metió baza y acertó en este caso.

            Mañana mi madre es el último día que va a la escuela, el martes nos vamos una temporada para Igüeña y cuando volvamos para noviembre  a ver si la vuelven a coger en el centro.

            En cuanto a actitudes está muy bien, las cenas suele cenar ella sola y lleva unos días que la comida también la come ella sola.

            Bueno pues a ver qué tal estamos en Igüeña esta larga temporada, yo iré comentando en éste blog como llevo haciendo ya un tiempo.

            Un abrazo y hasta otra mariposa.

 

viernes, 2 de agosto de 2013

Mi madre y su ritmo


4- 4- 2013

            Hola:

            Pues lo dicho, que fuimos a Igüeña a pasar la Semana Santa, ya sabemos que esos días han sido de muchas lluvias por toda España, entonces en Igüeña no podía ser menos.

            Algunos chaparrones de los que cayeron en esos días, fueron grandes, tanto, que el río creció bastante, fue la atracción de ésta Semana Santa, en ver correr el agua del río y de ver lo que arrastraba a su paso.

            Mi madre al estar los días lloviendo, no podía salir a la calle, al no poder salir a la calle, hay que pasar el rato, paseando dentro de casa o lo que cuadre.

            Un día de esa semana, mi marido puso música “pachanguera” en casa.

            Yo cojo a mi madre y le digo ¿bailamos?... (Cuando no quiere te dice, quita, quita). Ella se dejaba llevar jeje… Seguía el ritmo de la música, daba gusto verla bailar.

            Ya he dicho que ella antes, no era bailona, y que ahora coja el ritmo de tachin, tachin me deja asombrada, y por cierto iba sonriendo mientras bailaba,  ¡!.

            Total que bailo con mi hija la mayor y con migo, le hicimos algún video bailando para enseñárselo a mi hermano.

            Sigue comiendo bien, y de aspecto también se le ve bien, la cena es lo único que come ella sola y lleva varios días que coge la cuchara la arrastra por la orilla del plato, varias veces, para que no pingüe e intenta de darme a mí para que coma jeje, yo le digo no no, es para ti y ya la lleva a su boca.

            En el Centro de Día, me dicen que hay días que no para de moverse de un lado para otro, y que hay días charlatanes y otros que no, eso mismo hace en casa, les dije.

            Los días charlatanes que tiene ella, habla, habla y habla, pero no dice nada, mezcla las palabras.

            Yo a veces le pregunto sobre la última palabra que ha dicho y sale por peteneras.

            La veo que la enfermedad cada día la tiene más atrapada, apenas me contesta en las canciones que sabía ella de cuando era joven y por cierto las cantaba se puede decir día a día, sobre todo cuando hacía la limpieza en casa, por las mañanas.

            Por las mañanas al levantarla de la cama, también me va costando cada día más.

            La siento en la cama un poco, como es normal, y para que le vaya espabilando el cuerpo, le doy las manos para empezar a andar.

            Tengo que tirar de ella para que coja el ritmo de caminar y la llevo al baño, la tengo un ratito sentada en el wáter, mientras ella suele hacer sus cosas y ya la lavo.

            Bueno pues para otro día podré contar más de lo que vaya sucediendo en la vida de mi madre. Un beso.