16- abril- 2012
El lunes,
comentaba que mi madre, estaba algo calamona, pues creo que lo dije
injustamente. El domingo fui yo al baño, y a ella le digo que se siente
mientras, en el bidé, pero se resbaló y fue para el suelo, se holló un coscorrón
en la cabeza, que no fue nada (menos mal), pero claro ya quedó resentida de los
riñones, que es de donde se queja, cuando está parada, o derecha quieta, y esto
es de un golpe que se llevó el otro año, al caer a cuerpo muerto al suelo (digo
yo…)
Cuando se
resbaló del bidé, medio la paré yo, quiero decir que no calló a cuerpo muerto,
y desde un sitio muy alto, puesto que quedó encima de mis pies.
Esta semana,
para levantarla de la cama, para ponerla derecha, tengo que tirar como una “leona”,
hasta que la enderezo y después para andar ella, la voy empujando con mis
rodillas y cadera.
En el
desayuno, le he dado un Paracetamol para el dolor, bueno esto han sido tres
días, después del desayuno y lavarla, la he sentado en el sofá y no ha dicho ni
miau, quiero decir que se ha dormido, el tiempo lo ha tenido apropiado para
dormir, puesto que ha estado lloviendo y bastante nublado.
Le debe de
doler, y a veces según la postura que tenga, unas más que otras, porque un día
de ésta semana, se quejaba y dijo: Total, no me podía morir, porque para estar
así. Desde que tiene Alzheimer, nunca se lo había oído.
La verdad que los médicos (igual no todos),
pero cuando una persona tiene una enfermedad y es como ésta, que es de cabeza,
todo lo achacan a la enfermedad, y los ponen de “tontos”, o eso entiendo yo.
Creo que yo,
yo ¡eh! Parece que les entiendo (a los médicos), como que ellos, (los enfermos)
no saben si les duele o no, si les gusta o no.
Entonces
yo que también soy medio boba (a veces creo), y cuando está contenta que tengo
que interpretar…? Por ejemplo, cuando le
agarro la cara y la lleno de besos y me echa una sonrisa, ¿Qué quiere decir?
Bueno,
yo me fio de mi sentido común, de lo que es bueno para mí, también será buena
para ella en su medida claro, ¡pienso yo!!
En
conclusión esta semana ha sido semana mala, o semana de dolores.
He
tenido que ayudarla a levantarse todas las veces de donde estuviese sentada,
quiero decir más que otras semanas, y lo peor es cuando la levanto de la cama
como ya he dicho que tengo que tirar como una leona, y para ponerle el pañal de
la noche y quitárselo por la mañana, debido a que se me va encogiendo.
Esta
semana no ha salido a la calle, porque no se mueve mucho, y ha andado resentida
de los riñones, para ir en la silla de ruedas.
Yo
cuando ha llegado mi marido por la tarde del trabajo, queda con ella, y yo, voy
a dar una vuelta alrededor del pueblo, que serán más de dos kilómetros.
Po
éstas fechas, hace un año, íbamos ella y yo a dar dicha vuelta, y a veces, por
la mañana y por la tarde, estuviese, lloviendo, nevando o con el piso algo
nevado.
Lo
que ha cambiado en un año ¡Dios mío!, de aquella se ponía la ropa de salir,
cogía su bolso, se pintaba los labios, y ya estaba preparada, a mi no me
quedaba otra que acompañarla, porque ella no sabía ni donde estaba, decía que
la esperaba su madre, de que salíamos ya se le olvidaba, ella lo que quería era
salir a la calle. Si llovía llevamos un paraguas de esos grandes que le llaman
gallegos, y nosotras que somos pequeñitas y con ese paraguas tan grande, parecíamos,
un champiñón, con cuatro patas je je.
El
viernes vinieron mis hijos los mayores. Este día en Igüeña en el bar de la
playa, hacían degustación de bacalao y fuimos a la cena, mi marido y yo,
quedaron mis hijos con ella, lo pasamos muy bien cenando, y después en la
tertulia que tuvimos.
Mi
hijo marchó el sábado, para Astorga, y hoy lunes llevamos nosotros a mi hija, y
de paso traer unas cosas de Astorga.
Hoy
no trabajan en Astorga porque es fiesta, nosotros vinimos a comer a Igüeña que
mi marido trabaja de tarde.
Me
despido con la fuerza de una leona pequeña je je.