2- 1- 2013
Hola:
Bueno ya
tenemos un nuevo año, de las fiestas de la Navidad sólo nos queda por pasar la
fiesta de reyes.
Ahora
estamos en Astorga, la Navidad la pasamos en Igüeña, todo resultó normal, que
es lo mejor de la vida, que todo vaya normalmente.
Ayer levanté
a mi madre, un poquito más tarde de lo habitual y cuando fui tenía sorpresa.
Había hecho “popo”
(como decía ella antes) y no me quedó otra que lavar sábanas edredón y demás.
Hacía tiempo
que esto no pasaba, y bueno hemos empezado el año así…
Un día de
los que estábamos en Igüeña, se cubrieron los tejados de nieve, y cuando le
subo la persiana por la mañana le digo como todos los días: buenos días, que
tal dormiste? Ella me contestó ¡bien! Yo le digo, ¿sabes que hoy nevó…? Y ella
me dice, pues entonces está frío, yo me dije ¡toma!.
Al Centro de
Día, la llevamos andando hasta donde ella puede, y como vamos con la silla de
ruedas cuando se cansa, pues va en la silla sentada.
Antes de
marchar al Centro de Día hay que peinarla y pintarle los labios y éste día al
prepararla mi hija la mayor le dice “venga abuela que hay que ir a la escuela”
y ella le contesta buaa…
Como ya he
dicho, a veces, tiene unas contestaciones que te sorprende. La última, está
cenando ella sola, mi hija la mayor le dice: abuela te ayudo? Y ella contesta
¡sí! Coge una cuchara y come, je je.
Pues eso que
ahora la vida con ella es monótona, hay días más tranquilos y hay otros como
por ejemplo ayer que no paró nada, nada, nada, no paró ni después de comer que
a veces se duerme un ratito.
En este
tiempo, tampoco se puede salir tanto a la calle, porque enseguida se hace de
noche y hay días fríos.
Lo de ir al
Centro de Día, yo estoy encantada, porque también descanso un rato y también me
gusta porque así sale a la calle obligada, porque a cuenta del frío en el
invierno no se sale tanto.
Con esto me
despido chao…