jueves, 8 de marzo de 2012

El ascensor

9- febrero- 2012


            Acabo de subir del trastero, tenía que bajar a por pañales para mi madre, que ya  me quedan pocos aquí arriba,  y no me gusta andar justa, por si se me olvidan a última hora, o sea por la noche.
            Estando en la cama puedo ir a por ellos, (los tengo en el trastero, y está en la planta baja), bajo tranquila, lo que para bajar y subir uso las escaleras, ya he dicho que vivimos en un quinto piso, porque no me vaya a quedar dentro del ascensor.
            Un día había ido al mercado, antes claro, de que marche mi hija la mediana a trabajar, vine me metí en el ascensor, me empezó a hacer tonterías, (el ascensor parecía que no podía subir), total que me bajó para el sótano, abrí la puerta y no se me ocurrió, salir yo, y dejar el carro con la  compra dentro de él, total que le doy al quinto y ¡cataplum! Se paró y no abrían las puertas, empecé a llamar, dando a la puerta con la mano. Mi hija que en ese momento pasaba por el johl oyó algo, me identifiqué je je, fue a llamar a un vecino que le dije yo, éste, llamó a otro, no se que hicieron que me llevaron para otro piso y me dejaron a unos ochenta centímetros del suelo, las puertas no se abrían. Mi  hija subió a por unas escaleras que tenemos pequeñas, le dieron una llave para abrir la puerta de fuera no podía (es bastante mañosa) los dos hombres diciéndole, na na que tu no puedes… Cuando cojee la llave otro dice, anda ¡coño! Que esta no es, y abrió a la primera.
            Mientras la espera, yo oia subir y bajar y alguien que dijo ¡no funciona! Y yo de vez en cuando para quitar el miedo decía… ¡Estoy aquí! Estaría tres cuartos de hora.
            Abren la puerta del ascensor, bueno antes de abrirla yo oigo “apártate” “apártate” este ascensor es pequeño y no hay  sitio para apartarse como decían ellos, total, abren la puerta, me bajan el carro con la compra, a mi me querían bajar a costillas je je, yo me reía, uno estaba con las muletas, que hacía poco lo habían operado de la cadera y el otro… total que le digo ¡no! Déjame agarrarme yo a tu hombro, salté y ya… Mi hija había llamado al trabajo que llegaría tarde claro, después nos reíamos contándolo porque siempre se aumentan algo las historias.
            Hoy viene mi hija la pequeña para cuidar dos horas a su abuela, va a venir los martes y los jueves.
            Tengo que subir con una amiga que tenemos que hacer un regalito y vamos a comprarlo. Después vamos a su casa a tomar un café y para casa, antes de ir tengo que dejar la comida hecha.
            Ya le fui a levantar la persiana y cuando entro en la habitación, casi siempre digo ¿Quién está por ahí? Y hoy me contestó: la familia, yo le digo ¡hombre! Cuanto tiempo sin verte, y le doy un montón de besos, si son con ruido mejor, yo creo. Dentro de un ratito la levanto y a ver si es un día normalito.
            Mientras espera a que la levante, que la levanto, como he dicho sobre las diez, para entretenerla cantamos.
            Bueno lo del cántico igual ella hace, a a… Pero yo la oigo cantar en mi ilusión claro.
            Ya desayunó, y tengo la lavadora puesta con sus sábanas, y toda su ropa de dormir se hizo pi pi… Como decía antes ella. Para mí que las sábanas que tenía hoy, no le gustan, porque esas no pasan de una noche, je je.
            Besitos.

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