28- febrero- 2014
Hola:
La alegría
dicen que dura poco en casa de los pobres y así es, a mi marido después de trabajar
a penas dos mese seguidos lo han vuelto a poner a un ere, a ver cuando nos
llega la estabilidad en los trabajos.
El segundo
fin de semana de febrero hemos tenido la fiesta de invierno de Igüeña, hemos
ido de viernes a domingo a celebrar “Santa Polonia”.
Mi madre no
ha podido salir de casa, como estábamos en invierno ha caído una nevada, los demás
para salir teníamos que ir preparados, llevando buenas botas jeje.
A la semana
siguiente teníamos la boda en Salamanca, este fin de semana mi madre ha quedado
en la residencia, fue el jueves, a las doce la hemos llevado, es la segunda vez
que va mi madre a la residencia.
Esta vez me
ha gustado más que la otra, el que mi madre quede en la residencia, bueno,
gustar…? Quiero decir que yo lo he visto de otra forma. Entras en una
residencia y ver a la gente mayor en ella de todas formas me es desolador.
La boda, los
viajes y las estancias han salido normal, quiero decir que bien.
Cuando
fuimos a buscar a mi madre a la residencia el lunes, antes de las doce, porque
teníamos vez en el ambulatorio, para tomarnos la tensión las dos, ella tenía la
tensión estupenda, y yo un poco alta, pero no excesiva.
Bueno pues
un abrazo.